SociedadCanaria.Com

inicio | trucos |los niños de la calle
subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link
subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link
subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link
subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link
subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link
subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link
subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link
subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link

SociedadCanaria.Com

:::::::::::ECOLOGÍA Y ESPIRITUALIDAD:::::::::::

logo

UNA TIERRA VIVA

                          Por Frater Irving Soderlung
                 Tesorero de la Gran Logia Suprema de la AMORC

 

  Como estudiantes de nuestra amada Orden, estamos muy familiarizados con los 4
elementos, con sus leyes y principios. En nuestros estudios aprendemos que
nosotros mismos somos una manifestación de estos 4 elementos: tierra, agua,
aire
y fuego, y que es necesario que vivamos en total armonía con ellos en todos los
planos.
A todos los seres humanos de nuestra época nos preocupa lo que comemos, lo que
bebemos y la manera en que esto nos afecta. Lo cierto es que todos nos
esforzamos
por conseguir un buen equilibrio entre los 4 elementos de nuestro cuerpo.

  Si miramos el mundo que nos rodea y observamos a nuestra Tierra como aun
todo, comprendemos que estamos observando a una criatura viva, aunque distinta
de
nosotros. Esta criatura viva, nuestro planeta, también busca tener una vida
armoniosa por medio del equilibrio de los 4 elementos. Vivimos en un mundo que
ha
sufrido muchas convulsiones y que, sin embargo, siguiendo las leyes y
principios
de la misma creación, siempre ha sobrevivido y continua su existencia
elevándose
hacia niveles cada vez mas altos. Nuestro mundo ha albergado la evolución de
muchas especies de animales y plantas que se han desarrollado durante un tiempo
para luego desaparecer, quizás preparándose para la aparición de formas de
existencia mas elevadas. Y todo esto ha ocurrido en una interminable cadena de
evolución.

  Después de muchos eones de tiempo, en un sendero que evolución cada vez más
complejo, aparecen en escena los seres humanos. Y a medida que el tiempo
pasaba,
decidieron llamar a su especie “el rey de la Creación”. Mientras había pocos
seres humanos sobre la Tierra, la Naturaleza pudo soportar sus acciones y sus
actividades sin que sufriera daño el equilibrio natural entre los 4 elementos
de
acuerdo con las leyes de la siempre activa evolución. Pero algo serio ha
ocurrido
en nuestro tiempo. Debido  a los últimos inventos y al extremo crecimiento de
la
industria, hemos aprendido a manipular lo que la Naturaleza había construido,
durante millones de años, de forma cuidadosa y equilibrada.

  Cuando nosotros que estudiamos las leyes y principios de la naturaleza,
consideramos, bajo la prespectica de un equilibrio y armonía internos, vemos
las
cosas que están ocurriendo en el mundo de hoy en día, no podemos dejar de
comprobar que la situación es alarmante. No somos capaces de juzgar ni
determinar
cuando y hasta donde están yendo las cosas demasiado lejos. Pero hay algo que
si
sabemos: si expusiéramos a nuestros cuerpos a los mismos peligros y al mismo
desequilibrio que estamos imponiendo a nuestro planeta, si nuestros cuerpos
llegaran a estar tan contaminados como lo esta nuestra tierra actualmente,
pronto
comenzaría a debilitarse nuestra salud. Si seguimos el principio de “como es
abajo es arriba”, es fácil comprender que el mundo, nuestra maravillosa Tierra,
esta enferma...., muy enferma...

  La Orden de la Rosacruz AMORC no es una organización política, ni tampoco
patrocina manifestaciones a favor del medio ambiente que salen a la calle con
pancartas, gritando en plazas y calles. Todo lo que hemos aprendido en nuestras
enseñanzas rosacruces acerca de la armonía necesaria para que nuestra vida
diaria
funcione, va acompañado de una gran responsabilidad. El conocimiento que
recibimos en nuestros estudios rosacruces sobre la vida interior, va acompañado
de una profunda comprensión de muchos niveles de la vida interior del mundo que
nos rodea; y voy a referirme de nuevo a la ley hermética de todos conocida:
“Como
es abajo, tambien es arriba; como es arriba, tambien es abjo”. Esta ley implica
responsabilidad, no solo en lo que se refiere a nuestras vidas, sino también en
la de todos aquellos que habitan nuestro planeta. Debemos enfrentarnos al hecho
de que la Tierra es el planeta de nuestros antepasados y donde nuestros
descendientes deberán reencarnarse una y otra vez en el futuro.

   ¿Qué   podemos   hacer?
  Quienes siguen un camino místico de desarrollo, han recibido el privilegio de
adquirir un gran conocimiento interior. Pero no podremos alcanzar la sabiduría
hasta que no seamos capaces de utilizar el conocimiento a la gloria de Dios y
para beneficio de la humanidad. Entonces, ¿qué es lo que podemos hacer nosotros
como rosacruces para no causar mas daño a nuestro aire viciado, para no
contaminar mas el agua ni envenenar la tierra de la que obtenemos nuestro
alimento, y para no usar el fuego con fines destructivos?

  En primer lugar, como rosacruces, debemos usar el maravilloso poder de la
visualización y tratar de influir mentalmente en quienes tienen la
responsabilidad de la toma de decisiones en lo que se refiere al medio
ambiente.
Visualizar que sus mentes están abiertas a una mayor comprensión de las
necesidades de nuestra Naturaleza contaminada; visualizar que el bienestar de
la
Naturaleza se convierte para ellos en el bienestar de la humanidad. No podemos
cansarnos, ni tampoco desanimarnos y abandonar. En nuestra vida diaria, con la
familia, amigos y compañeros, debemos por medio de pensamiento positivo y
constructivo, infundir en otros el deseo de ser cada vez más responsables y
actuar de una manera positiva y, sobre todo, aceptar que lo que cada persona
piensa o hace puede marcar la diferencia. Cada paso que demos en la dirección
correcta contribuirá enormemente en la totalidad de la humanidad. Cada paso
cuenta.

  Quizás seamos los “reyes de la Creación”, pero el poder que implica pensar,
sentir y actuar según nuestros deseos, y el ser conscientes de nuestra propia
existencia, puede conducirnos también a consumir mas allá de lo que podemos
reponer con nuestros medios, en consecuencia, estaremos destruyendo nuestra
frágil y finita naturaleza en lugar de usarla con respeto y comprensión. Solo
en
al medida que demos, recibiremos. Lo que tomamos, debemos de alguna forma
reponerlo y, por desgracia si no establecemos pronto un balance, estamos en el
umbral de agotar nuestros recursos y de que la Naturaleza ya no tenga nada que
ofrecer.
  También tenemos que ser conscientes del hecho de que el conocimiento y la
comprensión de nuestra Vida Interna, nuestro mundo interior, la armonía y el
equilibrio que hemos adquirido en nuestros estudios, no es compartido con la
mayoría. Por eso, nuestra importante misión es expandir la Luz de la antigua
sabiduría y manifestar una gran comprensión hacia aquellos que permanecen en
las
sombras de la ignorancia.

  Como rosacruces, debemos ser activos en la expansión de la Luz allí donde
prevalece la oscuridad. Debemos llevar el conocimiento del verdadero
significado
de las cosas donde la ignorancia es la guía diaria de la humanidad. Seamos
trabajadores sinceros a fin de obtener un futuro amante, armonioso y pacifico
donde puedan vivir generaciones en Paz, Luz y Amor, y donde los 4 elementos
estén
purificados y en equilibrio tanto en los seres humanos como en la naturaleza.

 

INICIO